LA HORA DE LA CENA CASI LLEGA, ENTRE EL NOTICIERO, REGAR LAS PLANTAS Y ARCHIVOS DE LA COMPU, ÉL SE APRESURA, SIENTE QUE JAMÁS LE ALCANZA EL TIEMPO, TODO EL DÍA EN LA OFICINA Y SIEMPRE ACARRERADO. EL CALOR, EL VASO DE AGUA, LA DUCHA, LOS INSECTOS NOCTURNOS LO ACOMPAÑAN EN LA COCINA Y EL FUEGO EN LA ESTUFA MENEANDOSE, BAILANDO, MOVIENDO SU CABELLERA ROJA. MIENTRAS PASA POR SU CABEZA LO QUE SIGUE; LEVANTAR LA ROPA, SACAR LA BASURA.. Y EL VAPOR SALIENDO DE LA OLLA.
A VECES HACE FALTA ASOMARSE A LA VENTANA, TOMARLE PRESTADO UN RESPIRO A LA FRESCA NOCHE, LLENA DE RUIDITOS DE GRILLOS, UN GATO Y EL SILVAR ENTRE LAS RAMAS DE ESE ARBOL; UN RESPIRO PROFUNDO COMO SI EL CUERPO ESTUVIERA VACIO, COMO SI NO HUBIERA NADA DENTRO DE ÉL.
EL TIEMPO SIGUE SU CURSO Y EL VAPOR SE ESCAPA POR LA VENTANA, COMO LIBRE ALBEDRIO COMO LIBRES PALABRAS.
EL ARROZ, EL ACEITE Y LAS VERDURAS NO SABEN DE TIEMPOS, NO USAN RELOJ NI CALENDARIO SÓLO SE FRIEN, SE EVAPORAN Y DELEITAN EL OLFATO.
LA HORA DE LA CENA CASI LLEGA, JUNTO AL VASO DE AGUA, LA SAL Y LOS CUBIERTOS.... Y ES EN ESE JUSTO MOMENTO, EN QUE ÉL SE SIENTA POR FIN TRANQUILO SIN VER EL RELOJ Y EN ESA CUCHARADA DE DELEITE EN GRANOS, QUE ENTIENDE LA RAZÓN DEL DÍA; Y COMO SI FUERA UN INGREDIENTE SECRETO CAE UNA GOTA DE ALEGRÍA, PARA VOLVER ESE GUISO EL PLATILLO PERFECTO.
martes, 10 de mayo de 2011
viernes, 6 de mayo de 2011
Después de inducirnos los sueños...
Ya casi las ocho de la noche y yo llegando al café, Celia me recibe y platicamos un poco de cómo nos ha ido en estos días, y así, me entregan las obras ya expuestas y me pregunta qué es lo que voy hacer con el "speech" que trata sobre la expo, una impresión en tabloide que estaba casi en la entrada. Yo dije que eso ya no lo necesitaba; pregunté porqué y resulta que tengo una "fan" de como 50 años de edad; es la mesera del café.
La señora le gustó mucho lo que decía ese escrito que hablaba de los sueños, supongo que se sintió identificada de alguna manera y pues quería conservarlo, así que sin dudarlo y gustoso la miré y le dije que se quedara con él, y sonreí. A partir de eso la señora se quedo con nosotros a platicar, y como hacía mucho no lo hacía, me quede escuchando fijamente sus anécdotas, ya saben, de esas de pueblo, de vagancias de chiquillos.
Y entre otros comentarios con los que me dí cuenta que teníamos algo en común, éramos muy parecidos en el fondo, supongo que fue por eso su interés en tal escrito.(Acabo de tener un Dejavu), los dos somos sumamente sensibles a los sueños.
Gracias a todos por su apoyo otra vez, es momento de pasar a otra sala.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
